"¿Con cuánto empiezo en Facebook Ads?" Es la pregunta de siempre — y la respuesta honesta no es un número, es un enfoque. Puedes invertir poco y ganar, o invertir mucho y perderlo todo. La diferencia no está en el monto, sino en lo que tienes listo antes de prender las campañas.
El monto importa menos de lo que crees
El presupuesto correcto depende de tu mercado, tu objetivo y cuánto cuesta lo que vendes. No es lo mismo vender un servicio de miles de pesos que un producto de cien. Por eso no existe un "mínimo universal": existe el mínimo para tu caso.
Lo que sí define el resultado
Antes de invertir un peso, necesitas tres cosas funcionando: una oferta que se perciba valiosa, un anuncio que pare el scroll y una landing page que convierta. Con esas tres flojas, cualquier presupuesto se desperdicia. Con esas tres fuertes, hasta un presupuesto modesto rinde.
Empieza para aprender, luego escala
La forma inteligente de arrancar es con un presupuesto que te permita recoger datos: ver qué anuncio, qué audiencia y qué mensaje convierten. Una vez que identificas al ganador, escalas con confianza en lugar de adivinar. Quemar todo el presupuesto de golpe sin aprender es el error más caro.
Si ya inviertes y no vendes
Entonces el problema no es el monto, es una fuga. Una auditoría de Meta Ads te dice exactamente dónde está antes de que sigas gastando. Y conviene que tu landing esté a la altura: mira creación de páginas web.